Por Departamento de Orientación

Cómo acompañar en casa el momento de estudio de forma positiva.
Cada familia tiene su ritmo y su manera de acompañar el aprendizaje. No hay una única forma correcta, pero sí gestos sencillos que ayudan a que el estudio sea un momento agradable y constante.

🕰️ 1. Crear el hábito desde pequeños
El hábito de trabajo se construye con pequeños momentos diarios: colorear, leer juntos, hacer una ficha o un puzle.
No se trata de exigir mucho tiempo ni tareas difíciles, sino de crear rutinas tranquilas y estables, donde el niño aprenda a concentrarse disfrutando. Lo importante no es cuánto, sino que sea un tiempo positivo y regular.

🌿 2. Fomentar la autonomía
A veces ayudamos tanto que, sin querer, les cuesta avanzar solos. La autonomía se gana poco a poco.
Podemos acompañar de forma progresiva: si la tarea dura una hora, estar los primeros 10 o 15 minutos, resolver dudas y luego dejarles trabajar solos un rato. Así aprenden a confiar en sí mismos sabiendo que estamos cerca.
Ayudar no es hacer por ellos, sino enseñarles a poder hacerlo sin nosotros.

✏️ 3. Valorar el esfuerzo con un “producto”
Para que el trabajo tenga sentido, es útil que siempre quede algo hecho: un resumen, un dibujo, un esquema, unas palabras aprendidas.
Ese “producto” les permite ver su propio avance y sentirse orgullosos de lo que logran. Lo hecho con sus manos refuerza su confianza.

❤️ En resumen
El estudio en casa puede ser un momento bonito y compartido. Con rutinas sencillas, acompañamiento progresivo y valorando lo que hacen, ayudamos a que nuestros hijos crezcan seguros, autónomos y felices aprendiendo.